Reflexiona..

lunes, 23 de mayo de 2011

El sin fuste de mis actos

Los días pasan y cada vez todo tiene menos sentido para mí.
En consecuencia a eso reacciono de forma incomprensible para algunos, pero perfectamente compenetrado con mi alrededor.
NO estoy influenciada por nada ni por nadie, y que puedan creer eso no es que me importe pero doy a entender la verdad solo que para mi bien o para mi desgracia eso importa poco, a fin de cuentas, la gente seguirá pensando lo que más le convenga.
He llegado a un punto en el cual opino que lo mejor para continuar con normalidad es dejarse llevar, no ser rebuscado ni forzar las situaciones.
Con esto quiero decir que si, soy impredecible y no me importa si eso te sienta mal, simplemente es lo que hay.
Si te he dicho algo un día y al otro pienso diferente no es personal, simplemente que opino que hay miles de decisiones que no me he parado a recapacitar y he accedido por el simple hecho de que no se esfumen sin más, sino que perduren como posibles opciones.
Todo esto sé que conlleva a arriesgarse a perder... pero bueno, ¿Qué es la vida sin algo de emoción?
Algo, no demasiada, no es buena... y hay personas que no se dan cuenta de que hay límites que está de más sobrepasar, que quieren llevarse el protagonismo a toda costa con tal de llamar un mínimo de atención, con que se preocupen por ellas, y sobre todo por pretender dar algo de envidia cuando enrealidad lo que dan es asco, sencilla y llanamente.
No se dan cuenta de que pasado el tiempo, siguiendo con la misma actitud lo único que van a conseguir es insatisfacción en sus vidas, rechazo por parte de los demás y culpabilidad.
Me ofrecería para ayudar, para evitar que eso pasase, pero yo en las vidas de personas que están sumidas en su imaginaria superioridad y que no escuchan, prefiero no intervenir, y aquí si que pienso más en mí que en otra cosa, pero sino me preocupo yo por mí misma... ¿Quién lo hará?
Sé que no muchos, pero tampoco es de gran importancia, aunque prefiero pensar que alguno habrá, si estoy en lo cierto o no tampoco me preocupa demasiado, pero antes que saber que no es preferible permanecer en la incertidumbre.

domingo, 1 de mayo de 2011

Un poco de mí, para variar.

No lo entiendes, lo que hago lo hago porque soy así y porque, aunque puede que no me guste, es lo que toca.
Pienso mal, a veces sin pararme a recapacitar sobre mi actitud, pero es la verdad, no me dejo llevar por una primera impresión y deben demostrarme que puedo confiar, no simplemente con el tiempo sucederá y punto.
Me gusta la gente verdadera, que no tenga miedo de lo que puedan pensar y especular los demás, que ante todo sea fiel a sí misma, y con esto no pretendo reflejar mi personalidad, ni mucho menos.
Soy tonta, pero a la vez eso me hace más sabia, ya que si fuera muy inteligente supongo que no me metería en los fregados que me meto, y por tanto, no aprendería nada de los errores continuos que, en cierto modo, me acaban gustando porque se salen de lo normal y aburrido de mi rutina.
Encuentro agradable el hablar, me encanta, puede parecer algo bueno, pero no lo considero ni bueno, ni malo... simplemente, un hábito que tengo desde siempre y que unas veces me viene mejor, como en silencios incómodos, y otras veces peor, cuando no tengo nada que decir y sin embargo hablo sin parar, y eso sé que resulta más que molesto, pero ni puedo ni quiero cambiarlo.
Tengo muchos sueños e ilusiones, me gusta pensar que algún día conseguiré cumplir alguno, pero sino ¿Qué más da?
 Pienso que lo mejor es el camino para llegar hasta ahí, al menos saber que lo has intentado y que gracias a eso, tendrás otras cosas en tu vida, ni mejores ni peores, diferentes.
Mejor no meterme en el tema amoroso porque... no sabría muy bien qué decir, nunca he estado lo que se dice enamorada, y tampoco sé si eso es posible, supongo que hay chicos que me gustan más que otros y que me llaman más la atención, pero nunca se parecen entre sí y es lo extraño, se podría alegar que no soy predecible en cuanto a gustos.
Reflexiono demasiado las cosas, le doy vueltas a todo hasta que estoy sumamente mareada, hasta que lo remuevo todo de tal forma que luego no se volver a ponerlas en orden, hasta un punto en el que ni yo sé de que va todo lo anterior, me resulta advenedizo, como si ni yo me conociera.
Ah, en cuanto a eso, conocerme. Bueno, sobre esto no tengo nada que detallar, ni yo me conozco muy bien la verdad, simplemente creo que todo depende de en que día que se me pille, según las distintas circunstancias... Pero, por lo común suelo ser como tú me veas, como tú pienses que soy, ya que cada uno tendrá una vista diferente de mí.



Perdón, pero no lo siento.